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REVISTA EL_ESPEJO: Cuida tu árbol - Servicios CCOO. Grupo Bankinter

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REVISTA EL_ESPEJO: Cuida tu árbol

Miguel Ángel Martínez

Paseando una tarde con mis padres cerca del pueblo de la Manchuela conquense donde viven, me fijé en una extensión de almendros, todos alineados en una perfecta geometría casi militar. Su pequeño tamaño delataba lo reciente de su plantación, pero lo que más llamó mi atención era el tubo azulado que a modo de corsé, rodeaba su tronco menudo. ¿Eso para qué es? pregunté. Para evitar que los conejos u otros animales se coman el tronco y se eche a perder el árbol, me contestó mi padre.

En nuestro entorno cotidiano la seguridad está presente de manera continua. Para desplazarnos utilizamos un vehículo, el cual ya sea a todo riesgo, a terceros, con franquicia o sin ella, pero lo tenemos asegurado. Lo mismo sucede con nuestra vivienda, e incluso para más de uno no es suficiente con las coberturas que ofrece la Seguridad Social en temas de salud, pues optamos por suscribir algún tipo de seguro médico complementario. Sin olvidar como epílogo, el seguro de decesos que más de uno tendrá ya contratado.

¿Y qué hay de nuestro trabajo?

Es evidente que no existe un seguro que proteja o blinde nuestro trabajo. De existir, el paro sería algo próximo a la utopía, y no una por desgracia realidad. ¿Entonces?

Imagínese por un instante querido lector como un árbol. Un chopo, roble, haya, pino, fresno… el que más le guste. Asentado, frondoso y lleno de ramas que surgen de su sólido tronco. Cada rama es un proyecto o una realidad. Una rama simboliza su vivienda o su coche. Otra sus vacaciones de Semana Santa o verano. Aquella más pequeña, su cuota anual como miembro de tal asociación o club. La más alta los estudios de los hijos… Imagínese que algunas de esas ramas, de manera similar a las uvas de Vinalopó, están cubiertas por una funda protectora a modo de seguro. Bonito ¿verdad? Sin embargo, el tronco que simbolizaría el trabajo está totalmente desprotegido. Y es por el tronco por donde fluye la savia (el salario), que hace que todo el ramaje esté verde y pleno de vida. Imagínese un animalito del bosque o incluso una plaga, trepando hacia todo aquello que le importa y debe proteger.

El seguro de su coche no evita que este se quede averiado en un arcén de una carretera, pero minimiza el problema al gestionar que una grúa se acerque para llevárselo a un taller. El de su casa, no impide que una fuga de agua se filtre al piso de abajo, pero el desperfecto ocasionado en la vivienda de su vecino no tendrá impacto para usted; y un seguro médico no evitará una enfermedad o percance de salud, pero agilizará los procesos para su tratamiento, eliminando a su vez tiempos de espera.

La afiliación, no blinda tu trabajo, pero es la única protección real que existe

Cuida tus sueños, tus proyectos, tu realidad... Tu árbol.

Título: REVISTA EL_ESPEJO: Cuida tu árbol

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