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REVISTA EL_ESPEJO: ADMINISTRATIVOS... ¿UN MAL NECESARIO? - Servicios CCOO. Grupo Bankinter

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REVISTA EL_ESPEJO: ADMINISTRATIVOS... ¿UN MAL NECESARIO?

Javier Arranz

Hace mucho tiempo que el banco declaró la guerra al trabajo administrativo, y por ende, a los administrativos.

Tratar de reducir, incluso eliminar, el trabajo administrativo es una tarea titánica y, en muchas ocasiones, imposible de realizar. Cuando Bankinter se encuentra ante esta dura realidad deja de apuntar hacia el trabajo administrativo y dirige su objetivo hacia los administrativos.

Con el famoso HeRmes sobre el que ya publicamos un estudio, Bankinter quiso reducir el trabajo administrativo de las oficinas, pero el resultado ha sido un fiasco que está muy lejos de satisfacer tanto a los que envían los HeRmes como a los que los reciben. Se ha producido algún tímido intento de hacer caso a nuestro estudio y de mejorar la herramienta, pero parece que para la Dirección es un problema menor cuya solución es ignorarlo.

En Gneis la eliminación de las tareas administrativas se ha realizado vía subcontratación sin control que ha llevado a que, en ocasiones, las tareas externalizadas se hayan tenido que volver a internalizar, bien porque se había realizado con prisas (como todo en esta casa) y mal, bien porque era una tarea de gran relevancia, bien por problemas de seguridad, bien por el coste, bien por la baja rentabilidad que se obtenía o bien por su complejidad. (Ver el artículo de la página 4).

Sea como fuere, la empresa quiere quitarse de encima el estigma de la burocracia, el papeleo, lo administrativo. Sin embargo, éste se resiste a morir y, por mucho que la Dirección lo ignore, ahí sigue y crece.

Cada día son más los requisitos, los impresos, los controles, la documentación... que hay que utilizar para desarrollar nuestra actividad bancaria. Y, por el contrario, cada vez son menos los administrativos que tenemos en plantilla.

A los comerciales se les dice “tenéis que vender, captar, colocar...” y se les exigen resultados, se les asignan objetivos que les mantiene al borde del ataque de nervios. Y, para colmo, ellos mismos tienen que apechugar con las tareas administrativas que conlleva su actividad de captación, venta y colocación, porque en su oficina no hay administrativo.

En nuestro estudio de la situación Levante se refleja, de manera meridianamente clara, cómo la falta de administrativos influye de forma directa en la actividad comercial de las oficinas.

Al trabajo administrativo se le puede calificar como uno desee: que no aporta valor, que es sólo gasto, que es desagradable, repetitivo..., pero lo que hay que tener claro es que es FUNDAMENTAL.

En Gneis se han golpeado unas cuantas veces la cabeza antes de darse cuenta de que no todo vale, que el trabajo administrativo no se puede tratar con ese desprecio y ligereza que algunos utilizan. Y cuando han recibido el topetazo, han tenido que recular y decir: “esto no se puede externalizar, que no puede estar en manos de subcontratados”. No porque los subcontratados sean menos capaces que nosotros, que no lo son, sino porque son personas que para pagarles una porquería, los cogen sin ninguna experiencia y que no duran ni dos días, precisamente por cobrar dos duros y trabajar en unas condiciones de pena. Esto es causa directa, claro está, de la devaluación que ha tenido en el mercado el trabajo administrativo, y todo lo que lo rodea.

Nosotros seguimos en nuestro empeño de hacerle ver al banco que está equivocado, que este camino no es el correcto. (Ver el artículo de la página ). No queremos ponernos visera y manguitos, ni pretendemos contratar a un batallón de currelas para llevar las anotaciones de las cuentas a mano como hace 40 años, pero el sentido común nos dice que en todas las oficinas, o en casi todas, debería haber un administrativo que apoyara las tareas del resto del equipo. Podemos apelar a la famosa anécdota de Charles Plumb “¿Quién enrolló tu paracaídas?”, cuya moraleja es, hasta el engranaje más pequeño es imprescindible. En Bankinter, el 21,3% de las oficinas no tiene administrativo.

Afortunadamente, en Gneis, ahora se están dando cuenta (debe ser por tanto cabezazo) que es necesario tener administrativos, que son una pieza fundamental, que deben estar implicados, y que no todo se puede dejar en manos de las subcontratas. Ahora se está empezando a contratar nueva plantilla. Esperemos que en Bankinter también se den cuenta de ello, de que es una inversión en valor, y no al contrario.

Reivindiquemos el trabajo administrativo y su importancia.

Título: REVISTA EL_ESPEJO: ADMINISTRATIVOS... ¿UN MAL NECESARIO?

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