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REVISTA EL_ESPEJO: EL INDICADOR CONTRAINDICADO - Servicios CCOO. Grupo Bankinter

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¿Qué sentido tiene que para solicitar préstamos de empleado tenga que copiar a mi responsable? ¿Y si estoy pidiendo dinero por una situación personal difícil? ¿Por qué mi responsable tiene que saber si me separo/divorcio, si se me ha roto el coche o si me quiero comprar una estantería de IKEA?

EL ESPEJO

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REVISTA EL_ESPEJO: EL INDICADOR CONTRAINDICADO

Javier Cerezo

Nos encanta etiquetar y clasificar las cosas para tener la sensación de control sobre las mismas.

Al siglo XX le llamamos la era de la información. A este siglo XXI, sin duda alguna, yo le llamaría la era de los indicadores. Tenemos indicadores para todo y nos encanta.

Es una evolución natural, pues la información que tenemos nos desborda desde hace mucho tiempo, entonces lo que hacemos es medirla, clasificarla y representarla por un valor que nos signifique algo al respecto.

Es como digitalizar la información, pero a nivel humano. Creemos que si establecemos una escala y somos capaces de poner la información en algún lugar del nivel, podremos opinar sobre dicha información, sin ni siquiera recurrir a la fuente de la misma.

Al hacer esto, estamos perdiendo claramente el referente y lo que es más, al reducir algo a una expresión matemática, lo hacemos perfecto de manejar, pero lo que no ve la gente no matemática, es que esa perfección del dato existe sólo dentro de su contexto - Gödel dixit-.

Así que los datos no hay que tomarlos como verdades absolutas y sí como tendencias dentro del contexto analizado. Y aún así, está el problema de la interpretación de los datos.

Un ejemplo común de estadísticas mal interpretadas es el de los accidentes de coche. Si el 30% de los accidentes se producen por estar bebido, con sólo esta información se puede deducir que es más seguro conducir borracho, pues el 70% de los accidentes se dan por ir serenos. Este indicador claramente no es válido para tomar una decisión al respecto y, sin embargo, es uno de los más vendidos por la D.G.T. para concienciarnos.

Hay que ser muy buen analista para interpretar los datos. La extrapolación de los mismos a futuro, no son más que un baremo que nos puede ayudar a saber si estamos en el camino que queremos o nos estamos desviando. Y una vez nos desviemos, buscar soluciones.

Principalmente, los indicadores son para reflejar lo que está pasando. Pero, al estar orientados a la ganancia de beneficios, tienen un componente muy fuerte de intoxicación informativa, y en vez de reflejar lo que está pasando, pasan a ser el objetivo a conseguir, con lo que se desvirtúa su utilidad. Todo lo que no esté medido, pasa a ser secundario pues no entra dentro del objetivo, así que se fuerza el sistema para conseguir un dato, luego el indicador ya no reflejará lo que está pasando, si no que se queda en mera cifra conseguida y lo que ha pasado por debajo será en el mejor de los casos algo positivo para la empresa. Pero si para conseguir esa cifra se han tenido que hacer cesiones en calidades, recursos humanos, bienes materiales y demás, pueden haber herido de muerte ese mismo objetivo para el próximo año.

También se suelen "maquillar" dichos datos para conservar la posición, luego aquí tampoco estamos reflejando la realidad, objetivo primero del indicador.

Un ejemplo reciente es la categorización de ciertas compañías dedicadas a medir el riesgo de otras compañías. Había un banco norteamericano que tenía la máxima categoría, que cayó como el plomo. Al tener el origen de la máxima valoración en las hipotecas, era evidente que al llegar el desplome de las mismas, el banco seguiría ese camino. Luego esos indicadores estaban claramente influenciados por la necesidad de impedir el desplome.

Lo curioso es que las empresas siguen confiando en esas empresas calificadoras. Aunque claro, son las que dan indicadores (ya no importa que sean ciertos o no) para que se invierta o no en un negocio, luego hay que estar en esa lista si no se quiere perder el tren.

Resumiendo. Los indicadores nos ayudan en nuestro trabajo, pero no dejemos que manden en él.

Como dijo un tal Edward Demming, uno de los puntos para conseguir calidad total en una empresa es:

"Eliminar cuotas numéricas y la gestión por objetivos".

Para saber más sobre la Calidad Total

Título: REVISTA EL_ESPEJO: EL INDICADOR CONTRAINDICADO

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