Política de cookies

Este sitio usa cookies propias y de terceros para facilitar la navegación y obtener información de estadísticas de uso de nuestros visitantes. Puedes aceptar todas las cookies pulsando el botón 'Aceptar' o configurarlas o rechazar su uso pulsando el botón 'Configurar cookies'

Para más información consulta nuestra Política de cookies


Mi profesora de filosofía - El_espejo 75

Contacta
Informes
Iniciar sesión

   nº 75: marzo 2007

  1. Cuartos de paga
  2. Formación
  3. El que paga, manda
  4. Préstamos
  5. Inscríbete
  6. Propuestas - XXI Convenio Colectivo
  7. Becarios
  8. Ya somos más de 150.000
  9. Los procesos de un cambio
  10. Organización de Medios
  11. Mi profesora de filosofía
  12. Bhavnani alcanza el 12,793%
  13. Evaluación 360º
  14. Día de la Mujer Trabajadora
  15. Las mejoras del Convenio Colectivo
  16. Bankinter no corrobora a la A.E.B.
  17. Carreras profesionales
  18. La satisfacción del empleado
    La satisfacció de l'empleat
  19. La revolución de Bankinter
  20. Nuevos delegados
  21. 2 rue de San Pedro

                       

Mi profesora de filosofía

Creo que no olvidaré a mi profesora de filosofía de C.O.U. Era alta, rubia, delgada, de unos 43 ó 44 años y con mucha clase. No era especialmente guapa (tampoco era nada fea) pero lo que más nos llamaba la atención era su clase. Su ropa, siempre de grandes firmas, combinada con elegancia, y la forma de hablar y de comportarse nos indicaba a todos que aquella mujer no tenía nada que envidiar a la Preysler o cualquier otra.

Y todo esto nos quedó totalmente claro el día que, con un naturalidad absoluta, nos contestó a nuestro ansioso requerimiento por conocer los resultados de unos exámenes, que no podía dárnoslos pues se había dejado dichos exámenes en la cola del piano. Así, como quien no quiere la cosa y sin darle importancia alguna. Como si todos tuviésemos un piano de cola en casa.

También recuerdo de ella que cuando daba las notas jamás había ningún 10, y no era porque nunca hubiese nadie que lo mereciese, que había 2 ó 3. Era porque poner un 10 era una horterada. Eso fue lo que nos contestó un día cuando le preguntamos que por qué no había puesto aquella nota a una chica a la que había calificado con un 9,75 (ella calificaba en múltiplos de 0,25).

Otro criterio que tenía, era que a todo aquel que gastara tinta en un examen, aunque escribiera cosas -sin faltar el respeto- que no tuviesen absolutamente nada que ver con las preguntas, le ponía alguna calificación distinta del cero.

Y teniendo en cuenta todo esto me pregunto cómo haría ella la Evaluación 360.

Ya sabemos que la última opción -descontando la de NS/NC- no la utilizaría jamás por hortera. Entonces jugaría con las 4 restantes. No sabemos si utilizaría la 3ª como término medio, de forma que para un calificación mejor marcaría la 4ª y para una peor la 2ª. Ojo, que todavía le quedaría una negativa más que poder utilizar, pero ninguna positiva.

Otra persona quizá utilizaría todas las opciones. O sólo las 3 últimas. O sólo las 2 últimas.

En fin, que cada uno la hace con su lógica y total subjetividad, o dicho de forma rápida, como le da la gana. Y por tanto con la injusticia o justicia que cada cual considera oportunos.

Y hasta aquí todo puede estar bien.

Pero el problema, para mí, empieza cuando a esta herramienta, que ya en su propio origen nace tan viciada, se le da una importancia desmedida, y se le empiezan a atribuir ciertas funciones como por ejemplo la de ser un criterio más para decidir sobre mi "subida" de sueldo. Si merezco una "subida especial" deberá ser por otras cosas, pero, no porque mis amiguetes me hayan puesto por las nubes en la Evaluacion (ojalá).

No obstante, creo que de hecho realmente es así; no se hace caso a la Evaluación más que cuando conviene. En el ejemplo de antes, y es sólo uno de los ejemplos posibles, si no me quieren subir el sueldo no lo van a hacer por muy-muy-bien que me haya salido. Pero si la tengo mala sí que se pueden agarrar a ella para decirme que no me suben porque tengo mal la Evaluación.

Digamos que sirve como excusa para cuando no se tienen otros argumentos o no se quiere tirar de artículo 33 ¿Y esto es suficientemente importante como para hacer perder tanto tiempo a TODO la plantilla? Parece ser que sí.

Salud.

Eduardo Archilla