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El Ente - El_espejo 77

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   nº 77: septiembre 2007

  1. ¡¡Error fatal!!
  2. Director de oficina (Un puesto de riesgo)
  3. Dirección de Operaciones
  4. Ley de dependencia
  5. La expansión y la plantilla
  6. Reunión con la Dirección
  7. Apagón
  8. Flexibilidad
  9. El Ente
  10. ¿Por qué no lo piensas?
  11. La vuelta al cole
  12. Incremento salarial
  13. Calidad versus becarios
    Qualitat versus becaris
  14. La huella psicológica en Perú
  15. Reclama
  16. ¡¡Participa!!
  17. 2 rue de San Pedro

                       

El Ente

¿No os da la impresión de que por encima de todos nosotros hay un "algo"? Es un algo como inmaterial, una especie de ente del que todos hablamos con cierta frecuencia pero sin poder llegar a detallar. Y no penséis en dioses de ningún tipo ni en nada religioso porque a lo que me estoy refiriendo es a algo mucho más terrenal; me refiero nada más y nada menos que a Recursos Humanos.

Recursos Humanos, así con mayúsculas, o Gestión de Personas (GdP, como gustan de poner algunos), es ese ente al que tu jefe, ya seas chuti o mando intermedio, hace referencia cuando no quiere que quede clara la responsabilidad de alguien -quizá la suya propia- sobre un asunto que te afecta directamente.

Por ejemplo, te dice que tu no-subida la ha decidido Recursos Humanos -de un ascenso se haría él/ella directamente responsable-, y aunque tú te enfades muchísimo la conversación terminará contigo compadeciéndote por lo desgraciado que eres y la mala suerte que tienes, y tu jefe dándote la razón. Y ya está. Es como si la decisión viniese directamente de Roma o fuese la sentencia firme del más alto de los tribunales: contra ella no se puede hacer nada.

Porque ninguno intentamos adentrarnos e ir más allá en el proceso de toma de la decisión. Ninguno preguntamos, ¿quién? ¿Pero quién lo ha decidido?

Porque alguna persona habrá tenido que ser, digo yo. Yo mismo conozco a una chica en Recursos Humanos pero no creo que haya tenido nada que ver -en el ejemplo anterior de la no-subida- porque me parece que lleva los anticipos de empleados. Entonces ¿por qué la meten a ella en todo este lío al referirse de forma genérica a un departamento grande como el suyo?

Yo creo que la respuesta es clara: porque así se diluye tanto la responsabilidad que resulta imposible poder dirigirte a una persona a quien reclamar. Y esto no está bien. Hay que dar la cara siempre; a las duras y a las maduras.

Eduardo Archilla