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¿Por qué no lo piensas? - El_espejo 77

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   nº 77: septiembre 2007

  1. ¡¡Error fatal!!
  2. Director de oficina (Un puesto de riesgo)
  3. Dirección de Operaciones
  4. Ley de dependencia
  5. La expansión y la plantilla
  6. Reunión con la Dirección
  7. Apagón
  8. Flexibilidad
  9. El Ente
  10. ¿Por qué no lo piensas?
  11. La vuelta al cole
  12. Incremento salarial
  13. Calidad versus becarios
    Qualitat versus becaris
  14. La huella psicológica en Perú
  15. Reclama
  16. ¡¡Participa!!
  17. 2 rue de San Pedro

                       

¿ POR QUÉ NO LO PIENSAS ?

Quizás haya muchas personas que crean que la actividad de un delegado sindical consiste en escaquearse y no ir al puesto de trabajo durante unas cuantas horas al mes, a lo mejor creen que su función consiste en criticar a la empresa que le da de comer o en estar siempre en su contra. O al contrario, también los puede haber que crean que el delegado sindical sólo tiene quebraderos de cabeza y... ¡Total, para nada!

Y sin embargo, con respecto a este segundo aspecto (en el primero no entro porque no iríamos a ningún sitio), nada más lejos de la realidad. Si de algo sirve la función sindical es para relacionarse con los compañeros, para conversar, para compartir vivencias en situaciones distintas, para comprobar las diferencias y para aprender en relaciones humanas.

Ir a las oficinas y hablar con la gente, permite todavía descubrir aspectos insospechados que desde nuestra posición, creíamos ya superados. Y te sorprendes cuando descubres que aún hay fantasmas que siguen apareciendo. Fruto, en la mayoría de las ocasiones, de la ignorancia.

Quedan temas que son tabú y palabras que se pronuncian en "voz baja", para que no las oiga el que está a su lado.

Hablar de la afiliación en público todavía hace que nos aparezcan sarpullidos en la piel o que los pelos se nos pongan de punta.

Es verdad, que bankinter no se ha caracterizado por un fuerte movimiento sindical (en cantidad de miembros, que no en la calidad), pero no olvidemos que es un banco joven, con escasamente 33 años de vida independiente. Y ello si lo comparamos con otras entidades nos hace ser neonatos.

El desconocimiento de la juventud, es lo que hace precisamente que hablar de afiliación o de estar afiliado, produzca escalofríos. ¿Por qué?

Muchas personas, más de las que yo me imaginaba, identifican la afiliación con estar en un comité de empresa o ser delegado. Y así te hablan de que si se afilian se les acaba la proyección profesional, que estarán mal vistos por los jefes, que no les van a subir el sueldo o cualquier otra cosa que podamos imaginarnos.

Bien, estar afiliado NO es pertenecer a un comité, ni ser un delegado sindical. Afiliarse significa agruparse. Y te agrupas como trabajador por cuenta ajena que eres (en nuestro caso), como te agrupas en una asociación cultural, deportiva o empresarial, en función de cuál sea tu actividad y el objeto de la asociación.

La afiliación es un derecho fundamental reconocido en la Constitución (art.28). Se recoge también en el art. 4 b del Estatuto de los Trabajadores. Y es desarrollado por la Ley Orgánica de Libertad Sindical (11/1985 del 2 de agosto).

Tu afiliación no la conoce nadie. Es un dato protegido y confidencial. Por tanto, ni el banco, ni tu familia, ni el compañero de la mesa de al lado, conocerán este dato, si tú no lo dices.

Todo el conjunto de personas afiliadas bajo unas mismas siglas o a un mismo grupo, constituyen dentro de Bankinter, la sección sindical. En nuestra Entidad sólo está la de CC.OO.. Y la sección sindical o el sindicato cuando actúan lo hacen en nombre propio, como grupo, como colectivo.

Y por eso es importante, que dejes atrás los miedos de la afiliación, nadie sabrá que lo has hecho, y que te apuntes, porque estarás dando más fuerza a la agrupación sindical, mayor legitimidad en las negociaciones.

Piensa que en muchas otras entidades, la afiliación está mucho más extendida. Hasta tal punto, que casi cuando firmas el contrato, firmas también la pertenencia a una determinada sección sindical. Y eso hace también que muchos otros bancos puedan gozar de unos mejores y más completos beneficios sociales.

Te has planteado quién defenderá tus intereses en caso de compra, fusión, etc... ¿Podrás hacerlo tú solo? Claro, que la sección sindical no te va a dejar de lado, pero ¿por qué no le das más seguridad o más legitimidad con tu afiliación?

¿Por qué no lo piensas?

Y si quieres hablarlo, comentarlo o preguntar, ¡llámame! y a poco que la distancia física no sea un problema, iré a verte y a hablar contigo.

Las cuotas satisfechas a sindicatos son deducibles de la Declaración de la Renta (art. 18) devolviendo entre el 25 y el 50% del importe satisfecho en función de los ingresos del declarante.

Elena Asensio