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REVISTA EL_ESPEJO: 11- J: ¿vergüenza o desvergüenza? - Servicios CCOO. Grupo Bankinter

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¿Qué sentido tiene que para solicitar préstamos de empleado tenga que copiar a mi responsable? ¿Y si estoy pidiendo dinero por una situación personal difícil? ¿Por qué mi responsable tiene que saber si me separo/divorcio, si se me ha roto el coche o si me quiero comprar una estantería de IKEA?

EL ESPEJO

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REVISTA EL_ESPEJO: 11- J: ¿vergüenza o desvergüenza?

Miguel Ángel Martínez

El 11 de junio, salvo para aquellos que cumplen años ese día, no parece ser una fecha de especial relevancia. Tal día, pero de 1580, Juan de Garay funda la ciudad de la Santísima Trinidad, hoy más conocida como Buenos Aires (Argentina). En las 24 horas de Le Mans de 1955 fallecen 79 personas en uno de los mayores desastres automovilísticos que se recuerdan. Enrique VIII contrajo nupcias con Catalina de Aragón, hija de los Reyes Católicos, allá por 1509. Y en 1910, nace el oceanógrafo francés Jacques Yves Cousteau; más por el contrario, fallece el pintor romántico, Federico Madrazo, en esa misma fecha, pero de 1894.

Es posible que con el tiempo, en este breve repaso de hechos significativos e históricos, se sume a dicha lista el sarao que se montó para celebrar el 50 aniversario del nacimiento de Bankinter, aunque tengo mis reservas. Sin embargo, en lo que no albergo duda alguna es que este día quedará en los anales de la propia Entidad como una fecha para la vergüenza. Porque no se puede catalogar de otra manera tras lo que bien señaló nuestra Consejera Delegada, sin sonrojarse: "casi 1000 compañeros se han quedado en sus puestos de trabajo porque mañana hay que abrir las oficinas".

La pregunta surge de manera inmediata: ¿Se podía haber evitado esta multitudinaria ausencia? ¿No había otra opción?

En primer lugar, y desde el primer momento que se puso en marcha la conmemoración de las bodas de oro de Bankinter, se tendría que haber partido con una idea fundamental e innegociable: La celebración del 50 aniversario de la creación de Bankinter, tenía que abarcar a TODOS sus empleados. De tal manera, que esta premisa debería de haberse constituido en una piedra angular, en una línea roja e infranqueable, sobre la cual se hubieran analizado, desarrollado o desechado ideas y propuestas.

Resulta inconcebible que la Sra. Dancausa y todo un equipo organizador a sus órdenes, no hayan encontrado la fórmula adecuada para lograrlo ¿Desidia? ¿Falta de imaginación? ¿Desinterés? Quizás un poco de todo, pero da la sensación de que la única preocupación de la Consejera Delegada era evitar, en todo estos fastos, ser vista al lado de Mr. Gowex; y si para ello se tenía que crear un singular año de 14 meses, pues se creaba. El resto era secundario. En este caso lo “secundario” han sido 1.000 personas, como podrían haberlo sido 2.000 o 3.000 (si les da igual…), para las que la celebración de nuestras bodas de oro, se va a reducir a una bolsa de gominolas, dentro de un calendario de mesa, donde no se remarcan los festivos (lo cual deja claro lo que les gustaría a algunos: el calendario laboral coreano), y a dos días de trabajo más intenso del habitual por haber formado parte de los servicios mínimos. Vamos, como para repetir.

Pero, ¿existía la manera para que todo el mundo celebrara de alguna forma el 50 aniversario? ¡¡Por supuesto!! Opciones había muchas; pero que muchas. Y como muestra un botón.

Está claro que los responsables, no se tomaron la molestia de mirar en el pasado del la propia Entidad, más allá de los chascarrillos amables y simpáticos (¿porqué el color naranja? zumzum, zumzum ¿de dónde sale la “K”? zumzum, zumzum), pues habrían constatado que hace unos años, en la época de Juan Arena, se decidió entregar gratuitamente a toda la plantilla acciones del Banco (otra cosa discutible fue en su momento el procedimiento seguido); pero lo cierto es que todos tuvieron la posibilidad de recibirlas. ¿Por qué no se ha hecho ahora algo similar? Teniendo en cuenta que el beneficio neto del 2014 fue de 275,9 millones de euros (un +45,3 %), por dinero no sería… Originales, o innovadores tampoco hubiéramos sido, pues ya existe un precedente en el grupo Inditex. Pero de lo que no cabe duda es que toda la plantilla que conforma Bankinter, se sentiría un poco más integrada, más implicada, al poseer de esta manera de un “trocito” del Banco.

Por otra parte, y ya puestos a celebrar un fiestorro ¿Porqué no se hizo un viernes? Eso mismo le pregunté directamente a la Sra. Dancausa en un correo de fecha 16 de junio. Su respuesta dos días más tarde, resultó decepcionante; no tanto por lo que manifiesta (porque no se podía hacer un viernes, se limita a decir), sino por el desapego que transmite. Porque además también en eso existen precedentes históricos.

Hace años, en la etapa del mencionado Consejero Delegado, tras los “escoriales”, se realizaban reuniones de las plantillas de las diversas Organizaciones durante un fin de semana (acá en el País Vasco, en un sencillo juego de palabras se llamaban “Euskoriales”,), entre el viernes a la tarde y el sábado por la mañana, pernocta incluida. De tal forma que las oficinas no se veían afectadas en su trabajo; los clientes tampoco, y luego, el que quería, asistía y el que no se ausentaba; pero todos partían con la posibilidad de acudir.

Por lo demás, y sobre el guateque en sí, cada cual tiene su opinión. Personalmente, el culmen fue ese mágico momento, mixtura entre karaoke de bar, “Lluvia de estrellas” y “Tu cara me suena”; y que aunque me generó todo un cóctel de sensaciones (“cosica”, vergüenza ajena, lástima); fue a la postre algo "impagable", como resumiría en dos palabras el maestro de Ubrique. Y en cuanto a los canapés, se dice que hubo. Algunos afirman haberlos visto. Otros, hasta que los probaron, y alguno que otro se arrepintió después de haberlo hecho. Como en los botellones…

Título: REVISTA EL_ESPEJO: 11- J: ¿vergüenza o desvergüenza?

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