Política de cookies

Este sitio usa cookies propias y de terceros para facilitar la navegación y obtener información de estadísticas de uso de nuestros visitantes. Puedes aceptar todas las cookies pulsando el botón 'Aceptar' o configurarlas o rechazar su uso pulsando el botón 'Configurar cookies'

Para más información consulta nuestra Política de cookies


REVISTA EL_ESPEJO: Operación cambio de coche - Servicios CCOO. Grupo Bankinter

PRÓXIMO EVENTO ¡AFÍLIATE! - Cualquier día es bueno para afiliarse, sobre todo cuando tienes todos estos motivos para hacerlo...... +info


EL ESPEJO

ÍNDICE ARTÍCULOS

REVISTA EL_ESPEJO: Operación cambio de coche

Eduardo Archilla

Me cambio de coche. Ya lo he decido, estoy harto de mediocridad y me cambio de coche. Y obviamente lo voy a hacer por uno mejor y a estrenar, pues para comprarme otro igual me quedo como estoy.

Pero no lo voy a ocultar, lo que me hace tomar esta decisión es que de vez en cuando, el muy cabrón -con perdón pero es que es así-, me deja tirado. Como una colilla.

Mi mujer dice que podemos arreglarlo y aguantar un poco más pero ya estoy cansado de aguantar, y tras un ingente trabajo en varios frentes he conseguido que mi "contraria" me dé su autorización para cargármelo (el que manda manda). Así que he iniciado la Operación Cambio de Coche.

Gran operación, que se compone de varias fases, a saber: definir qué quiero, buscar en el mercado, comparar precios, y elegir.

Ya he hecho las dos primeras, pero me están costando las dos últimas, y me parece que sé por dónde pueden ir los tiros.

Lo que yo ando buscando es un coche alemán (no os digo la marca para no hacerles la publicidad gratuita) de 150 caballos mínimo, y con unos extras acordes a mi categoría, que uno tiene su clase aunque no la acompañe el saldo. El problema puede ser que no estoy dispuesto a pagar más de 18.000 euros; quiero algo así como una merluza gorda pero que se pese poco -que decía un buen hombre-, y claro, me está costando...

Finalmente lo conseguí.

Después de patear muchos concesionarios que se disparaban de mi presupuesto, al final encontré uno en que me dejaban mi flamante berlina por 15.000 euros.

Como no solamente se ajustaba sino que además lo rebajaba, desconfié un poco y les pregunté si estábamos hablando de lo mismo y si ese precio era realmente por lo que yo quería. Me aseguraron que sí, que eran un concesionario pequeño que estaba empezando y que hacían una campaña muy agresiva para darse publicidad. Aunque algo desconfiado, lo creí.

Ya me entregaron mi coche nuevo.

Me chocó un poco que el interior apenas olía a nuevo. Tampoco tenían los neumáticos con ese color negro intenso ni con los pelillos propios de las ruedas sin usar.

También me di cuenta de que la matrícula, yo que miro las letras de las matrículas de los coches de la calle recién salidos del horno -cada uno tiene sus cosas, qué pasa-, era anterior a lo que había visto por ahí. Y otra cosa que eché de menos cuando le di buena zapatilla fue que en ningún momento se desprendió el olor característico de los motores sin rodar.

Ya he asumido que la realidad es la que es, que nadie da duros a cuatro pesetas, y que si quiero una subcontrata buena tengo que pagarla.

¿He dicho subcontrata? Uy, perdón, en qué estaría pensando...

Título: REVISTA EL_ESPEJO: Operación cambio de coche

Opina sobre esta intervención: Tu mensaje se verá a pie de la misma.

Es el nombre que aparecerá firmando tu mensaje

Para opinar en nuestra web necesitamos saber que eres tú, solo utilizamos el usuario para darte acceso, no aparecerá en ningún otro sitio.

Puedes escribir caracteres.

Marca este campo si quieres que te avisemos cuando alguien conteste a tu intervención