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REVISTA EL_ESPEJO: Consomé digital - Servicios CCOO. Grupo Bankinter

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EL ESPEJO

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REVISTA EL_ESPEJO: Consomé digital

Miguel Ángel Martínez

Hace muchos años mi querida abuela Mª Eugenia estaba invitada a una boda. A la alegría de acudir a un acto como aquel se le sumó la curiosidad por uno de los platos que componía el ágape nupcial: Consomé. Ni ella ni sus vecinas del barrio tenían ni idea de qué era ni en qué consistía el consomé; pero a buen seguro que se trataba de algo muy rico. Llegado el día y con los recién casados y resto de comensales a la mesa empezaron a servir platos. Mi abuela picaba, un poco de esto, un poco de aquello; pero no mucho, pues se reservaba para el consomé. Al día siguiente, ya de nuevo con las vecinas, estas le preguntaron qué tal con el consomé. "No lo sirvieron", comentó mi abuela. "Sacaron entremeses fríos y calientes, caldo de cocido, chuletillas, pescado y tarta. Algo les pasaría a los del restaurante con el consomé, porque no lo sacaron y nos quedamos sin catarlo".

En las últimas semanas se han ido celebrando por las distintas organizaciones una serie de reuniones bajo el título BDigital. En la Org. Norte se realizó con el mayor boato y pompa posible: sala de conferencias en la Universidad de Deusto, generoso y abundante catering en uno de sus claustros (poderío, que no se diga). "A ver de qué va esto", pensaba con bastante curiosidad mientras me acercaba al punto de encuentro, tras dejar el coche en un parking próximo.

Comienza el acto. La ponente de Formación y Talento enfatiza los 3 años ya de recorrido del proyecto, la inversión realizada y lo que queda por gastar; el camino andado y lo que falta por andar. "Esto promete", barrunto excitado.

Tras esta introducción, el Director de Organización realiza una breve alocución, mientras imágenes de cohetes despegando inundan las pantallas al fondo. (Por cierto, habría que revisar el apartado de metáforas visuales. Algunas, como el pescado, ya huelen). Se menciona a los embajadores de este proyecto, y también a los cónsules (¡Cuánto título, madre mía!), los cuales en pie reciben el aplauso entusiasta de los asistentes. Mientras tanto, yo permanezco expectante... "Ahora viene lo bueno".

A continuación otro ponente se centra en la revolución digital y sus potenciales repercusiones. Ahora las imágenes son de olas, mar embravecido y homínidos. Charla y reflexión, francamente interesante. Por mi parte, sigo expectante... "Ahora llegamos a lo bueno, seguro".

Cambio de ponente, el cual enfatiza en la importancia de las redes sociales, centrándose especialmente en Linkedin y en cómo configurar nuestro perfil en ella, sin olvidarnos de la foto de presentación (maravillosa regla de los 3 tercios sobre fondo neutro, muy útil para las vacaciones). Pese al tiempo que ya ha transcurrido y las primeras muestras de un cierto cansancio, mantengo mi expectación, "Ahora sí que sí". Pues... va a ser que no...Tras un breve y casi testimonial periodo de preguntas, intervino nuevamente el Director de la Organización para agradecer la asistencia, incluyendo momento "puedo prometer y prometo"; foto grupal recuerdo de la reunión y todos para casa. Fin.

Mientras regresaba hacia el parking en mi mente no paraba de resonar tozudamente una pregunta: "¿Pero esto de qué ha ido?" Hora y media más tarde llegué a mi casa sin haber encontrado una respuesta mínimamente satisfactoria a la misma.

Al día siguiente, con una compañera de mi oficina que no pudo acudir comenté que a mi juicio no se había perdido nada. Como un resorte saltó otra persona "¡Pues yo no opino lo mismo!" Y puede que tenga razón. Que uno no vislumbre una aparición mariana, en principio no resta de valor la contemplación ajena. Además, para eso se inventaron los colores... y el consomé.

Título: REVISTA EL_ESPEJO: Consomé digital

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