Política de cookies

Este sitio usa cookies propias y de terceros para facilitar la navegación y obtener información de estadísticas de uso de nuestros visitantes. Puedes aceptar todas las cookies pulsando el botón 'Aceptar' o configurarlas o rechazar su uso pulsando el botón 'Configurar cookies'

Para más información consulta nuestra Política de cookies


REVISTA EL_ESPEJO: Más terca que una mula - Servicios CCOO. Grupo Bankinter

Si te interesan los descuentos no dejes de consultar nuestras NUEVAS OFERTAS.

PRÓXIMOS EVENTOS CÓGELO EN ABRIL ¡EL DÍA DE LA MADRE 2.000 EUROS! - El día de la madre te pueden tocar 2.000 euros al CCOOPONAZO, para optar a este premio tendrás que coger tus números en abril... +info

MOSTRAR MÁS EVENTOS

EL ESPEJO

ÍNDICE ARTÍCULOS

REVISTA EL_ESPEJO: Más terca que una mula

Ángel de Domingo

Hay dos fechas en las que Bankinter me decepcionó enormemente. La primera ya hace años, en 2010, cuando pasamos a llamarnos Gneis. Aunque a pesar de que este sentimiento no me ha abandonado entiendo que Bankinter, como hicieron todas las empresas del sector, lo que hizo fue reducir costes, aunque no comparto esa política, me explicaron y entiendo por qué se hizo.

La otra fecha es mayo de 2020, en la que Bankinter intentó explicarme por qué tenía que volver a "la normalidad" presencial de mi trabajo, cuando realmente y, según palabras de la Consejera Delegada, éramos más eficientes teletrabajando. Cuando la Covid seguía campando a sus anchas. Cuando el Gobierno decretó de nuevo el estado de alarma y el toque de queda. Cuando los científicos siguen diciendo que tenemos que tomar medidas más radicales para reducir los contagios. Cuando el Gobierno se ha llegado a plantear instalar el teletrabajo por norma en este período de pandemia. Y Bankinter no hace nada para evitar sacar a las calles a sus empleados, teniendo que usar el transporte público para llegar al trabajo. Todo lo contrario, esta empresa sigue empeñada y terca en cumplir los cupos de presencia en los departamentos.

Necesito entender qué poderosas razones hay para poner en riesgo la salud de los empleados de esta empresa. Desde el vídeo de la Sra. Dancausa nadie ha salido después a explicar porque esta obstinación ¿Quizás no entendí algo del mensaje de la Consejera en mayo de este año? Por eso me decidí a transcribirlo y analizar frase a frase, en busca de los motivos.

En el texto, que podéis leer íntegro a continuación de este artículo, lanza un mensaje estudiado, aunque en algún punto poco agraciado, como basar su mensaje en que vivimos un sueño del que hay que despertar.

En la primera frase nos hace ver nuestra situación privilegiada como trabajadores acomodados en Bankinter, en la que además la covid ha provocado una situación laboral que es el sueño de muchos de nosotros ¿Un sueño teletrabajar? Yo diría que más bien es una opción de conciliación. Nos repite que es una ensoñación, y que esta situación laboral antinatural es insostenible ¿Por qué? ¿No éramos más eficientes teletrabajando según ella? ¿Cuándo miente, antes o ahora? ¿O hay otro trasfondo oscuro que no nos quiere revelar para decir que es insostenible?

Nos habla de lo negra que está la situación en general, los ERTE, de la situación de angustia de muchas personas... Soy yo, o hemos desviado el rumbo del principal foco de atención: no perjudicar la salud de los empleados. Analizando el texto de ese párrafo deduzco que tiene el fin de que empaticemos con la idea de ayudar a salir de la crisis financiera que provoca el virus. ¿Ayudar saliendo a la calle pudiendo teletrabajar? ¡Buena ayuda estamos haciendo saliendo todos en las peores horas, con el transporte público a tope, para ayuda a propagar el virus!

Nos habla de cómo va a ser la vuelta, gradual, prudente, que se quieren hacer bien las cosas. Dice que nuestra aspiración debe ser volver a trabajar “normal”. Normal, esta palabra la utiliza de forma tozuda en su mensaje, volver a normalidad, normalizar, el resto del mensaje redunda en esta idea, nos da a entender “su normalidad” de forma tenaz como algo razonable. ¿Es prudente sacar a la gente a la calle en este tiempo anormal? ¿Es sensato hacernos ir a trabajar a un ordenador trasladándonos a horas en la que coincidimos muchas personas en transporte público? Sobre todo cuando puedo hacer igual o mejor ese mismo trabajo desde el ordenador de mi casa. Y más ahora que tenemos un portátil desde el que conectarnos directamente al banco.

Y al final habla de que se va a contemplar el teletrabajo, buena idea...ya veremos en qué acaba. Pero es que es ahora cuando todas las instituciones recomiendan el teletrabajo, es ahora cuando conviene no saturar el transporte público, es ahora cuando demostrada la eficacia del teletrabajo hay que aplicarlo. Vale, ya veremos a futuro cómo dar forma al teletrabajo, es una práctica que ha venido para quedarse, y la empresa que no se monte en ese carro quedará como un dinosaurio que se extinguirá en el tiempo. Pero ¿y ahora? cuando los médicos y científicos lo aconsejan, el Gobierno lo recomienda, cuando sus empleados se lo piden, cuando los altos contagios demuestran que lo eficaz es el confinamiento ¿Por qué ese empeño en normalizar una vuelta presencial que es forzada, rara, desaconsejada? ¿Tozudez de mando? ¿Obstinación de jefatura? No lo sabemos porque aún no lo ha explicado.

¡Y se despide sin explicarlo! Hablándonos de que el despertador suena y se acaba el sueño...qué frase más desdichada, desilusionante y aciaga. Yo diría que esta terquedad del banco porque calentemos silla no nos ha sacado de “un sueño”, sino que nos ha metido en una pesadilla, sin más explicaciones.

Sra. Dancausa su mensaje lo publicó en mayo, olvidémoslo. Hemos entrado en otoño en una situación social que nos ha puesto de nuevo a niveles de marzo de 2020, cuando se empezaron a tomar medidas, o si no peor. Estamos recuperando la incidencia volviendo al aislamiento por zonas, decretando toques de queda. Se nos echa la Navidad encima, reuniones y comidas/cenas, volveremos al descontrol y a incrementar los casos. Parece que viene la vacuna, pero aún nos quedan varios meses ¿cuántas muertes aún? Vuelva a tomar las medidas iniciales, funcionan. Teletrabajemos en la medida de lo posible; no nos decepcione más.

De este texto que transcribo a continuación, que no dice nada, y lo dice todo, saco una conclusión, que “la normalidad” entendida por las empresas es ir a trabajar para gastar gasolina, para consumir, aunque sea poco, no miran por las personas ni su salud sino por la pela. Obstinados, cabezotas, testarudos, caiga quien caiga ¿Se tomarán de nuevo medidas razonables o primará la terquedad?

Transcripción del mensaje de la consejera delegada de Bankinter sobre el vídeo publicado en YouTube el 8/5/2020

Buenos días, cerramos una semana más de actividad bajo el estado de alarma que se decretó el pasado 14 de marzo y que como sabéis acaba de volver a prorrogar hasta el próximo 24 de mayo, con lo que cumpliremos 70 días ininterrumpidos de una situación absolutamente excepcional e inimaginable que es la que estamos viviendo estos días, y que no nos podíamos imaginar que nos iba a pasar.

Aquellos que han tenido la suerte de que el virus no les ha contagiado ni a ellos ni a sus familias, y menos aún ese contagio ha tenido consecuencias graves en su entorno. Si además han tenido la fortuna de formar parte de empresas sólidas en las que se ha seguido trabajando y cobrando, como consecuencia de ese trabajo, pues es posible o es fácil que hayan, o hayamos caído en una cierta comodidad por las exigencias de confinamiento que esta pandemia nos ha traído.

Porque, en efecto, el confinamiento tiene una serie de efectos positivos: el cielo está más azul, el aire es más claro, los niños no tienen que ir al colegio que es el sueño de todos los que están en edad escolar, los adultos no tenemos que ir a la oficina, que también es el sueño que muchos de nosotros podemos tener en ocasiones. No hay casi ruido, porque apenas circulan coches, motos, ni tampoco vuelan aviones. Por tanto estoy segura que una de las preguntas que hay en la cabeza es "bueno, ahora que hemos redescubierto este nuevo mundo ¿Por qué no nos mantenemos en él si estamos tan cómodos? ¿Por qué no nos adaptamos a este nuevo estilo de vida?”.

Y la respuesta es sencillamente que la situación no es sostenible.

Gracias a la sociedad próspera que teníamos, durante cierto tiempo el Estado puede pagar las ingentes nóminas que está pagando estos días. Pero eso tiene un límite corto, muy corto por cierto como seguro que sabéis o por lo menos intuís.

Y por otro lado hay muchísimas familias que este cuento de hadas no lo ha vivido en ningún momento porque, por el contrario, lo que viven es una situación de angustia sin saber que va a pasar de su vida y de sus empleos.

Si ahora nos vamos al banco yo sé que muchos de vosotros ahora pensáis "bueno yo estoy teletrabajando, no tengo contacto con clientes, soy eficiente, y además estoy conciliando ¿por qué tengo que volver a la oficina?"

Y quiero deciros que la respuesta no es nada fácil, porque hay que conjugar multitud de intereses y de circunstancias.

Desde luego el camino de vuelta no va a ser igual que el camino de ida donde de forma súbita pasamos de tener presencia física a teletrabajar, eso sí con la excepción de 500 personas que a lo largo de este periodo de confinamiento han estado yendo a la oficina todos los días y a los que, desde aquí, quiero hacer un especial reconocimiento y un aplauso por ese mérito, ese esfuerzo que han tenido, corriendo riesgos, para atender a nuestros clientes, y además con muy poco reconocimiento por parte de la sociedad.

Como digo, por tanto el camino de vuelta va a ser gradual y modulado. Y lo queremos hacer así porque queremos ser prudentes, porque queremos además acompasarnos a la actividad de otros sectores. Porque queremos ser sensibles a los problemas que tienen muchos empleados para su reincorporación. Bueno, y en definitiva, porque queremos hacer las cosas bien, que es como creo que las estamos haciendo hasta ahora.

Pero dicho esto la aspiración de todos tiene que ser que tenemos que volver a trabajar, que tenemos que volver a nuestra actividad normal. Y que tenemos que dar ejemplo de hacerlo también pronto.

Pensemos que cada día, como un país... cada día que pasa como un país parado, o semiparado es un día más de pobreza, es un día más que nos va a costar el volver a la normalidad. A esa normalidad que por otro lado todos aspiramos.

Somos además una empresa de servicios, aunque no todos tengamos que estar atendiendo a clientes, yo creo que el primer paso pasa por volver a reanudar nuestra actividad normal. No tengáis dudas de que estamos aprendiendo y que estas enseñanzas de este tiempo las vamos a trasladar, pero todo eso también hay que hacerlo gradual, hay que hacerlo bien, hay que hacerlo pensado. Teletrabajar durante un tiempo, durante un periodo que es artificial lo que estamos viviendo es sencillo, pero esto para gestionarlo bien en el largo plazo requiere muchos más cambios.

Por ello mi mensaje de hoy es que por una parte nos tenemos que felicitar porque ya estamos viendo pasos graduales hacia una mayor libertad, con los niños jugando en los parques, con los mayores paseando por las calles, y con todos nosotros pudiendo hacer deporte cada día al aire libre, pero por otro lado a mí también me corresponde deciros que... el despertador empieza a sonar, que a veces los sueños cuando estos han sido gratos porque nos hemos acostumbrado a esta nueva situación, pues no son fáciles... ese despertar, pero que no tenemos más remedio que hacerlo. Y yo no quiero terminar sin de nuevo agradecer a todas las personas que durante este tiempo nos han dado un ejemplo de asistencia diario a sus centros de trabajo, a los edificios que han estado abiertos, y desde luego a las oficinas... y también a todos aquellos que os vais a incorporar en esta primera fase.

Creedme que soy enormemente consciente del esfuerzo que eso supone.

Y nada más, muchas gracias y espero veros a todos muy pronto.

Título: REVISTA EL_ESPEJO: Más terca que una mula

Opina sobre esta intervención: Tu mensaje se verá a pie de la misma.

Es el nombre que aparecerá firmando tu mensaje

Para opinar en nuestra web necesitamos saber que eres tú, solo utilizamos el usuario para darte acceso, no aparecerá en ningún otro sitio.

Puedes escribir caracteres.

Marca este campo si quieres que te avisemos cuando alguien conteste a tu intervención