Política de cookies

Este sitio usa cookies propias y de terceros para facilitar la navegación y obtener información de estadísticas de uso de nuestros visitantes. Puedes aceptar todas las cookies pulsando el botón 'Aceptar' o configurarlas o rechazar su uso pulsando el botón 'Configurar cookies'

Para más información consulta nuestra Política de cookies


REVISTA EL_ESPEJO: Sana y Salva - Servicios CCOO. Grupo Bankinter

SIMULADOR SALIDA NEGOCIADA

¿Quieres calcular el importe que te daría el banco por una salida negociada para tu prejubilación? Consulta para tu convenio:

PRÓXIMOS EVENTOS (PARA HOY): NÓMINA BANCA TELEFÓNICA - Si tu convenio es Contact Center a fin de mes tienes tu salario abonado en cuenta... +info

MOSTRAR MÁS EVENTOS

EL ESPEJO

ÍNDICE ARTÍCULOS

REVISTA EL_ESPEJO: Sana y Salva

Leticia de Uralde

Hace algunos años que di el paso y lo hice público.

Estaba orgullosa de ser subdirectora. No había día que no hubiera un motivo para quedarme hasta tarde. Auditoría, comisión de préstamos, control de morosidad, cuadro de mandos, formación obligatoria... Si no era una cosa pasaba la otra.

No obstante, llegó un día que mi vida personal reclamó su espacio. Me estaba separando y tenía una niña de 6 años que me necesitaba. Me reduje la jornada y pedí ayuda a mi responsable. La carga de trabajo era abrumadora y no solo me faltaban las horas que había dejado de cobrar, también faltaban aquellas que, digamos, dedicaba al Espíritu Santo por ser naranja.

El banco oficialmente me dio su apoyo, pero mi día a día en la oficina se convirtió en un verdadero calvario. Llegué a adelgazar hasta pesar solo 46 kilos con mi más de metro sesenta. Se acabaron los mails alabando mi constancia y buen hacer, incluso alguna amistad que otra. Ya no tenía nada gratuito que ofrecer para beneficio de la oficina o para la clientela, cualquiera que no fuera yo o mi familia. Fue mi médico de cabecera quien me dijo que pidiera ayuda, que así no podía seguir y me aconsejó que no me convirtiera en un juguete roto.

Con más vergüenza que otra cosa contacté con CCOO. Los últimos años me había limitado a hacerles alguna consulta sin más, yo no necesitaba nada. Sin embargo, llegados a aquel momento, ¡¡¡¡buff!!!! mi mundo se había ido al carajo, mi madre superiora me había sacado hasta la última gota y ahora molestaba, como un despojo.

Cuando creía que ya no podía más... ¡Sorpresa! Encontré en CCOO mi tabla de salvación; me recordaron lo buena empleada que era, escucharon lo que tenía que contar, y sobre todo me preguntaron cuáles eran mis necesidades. Me explicaron claramente mis opciones y buscaron la manera de que el enfrentamiento no fuera el único recurso. Yo quería volver a la plaza en la que residía para estar junto a mi peque y con sus sabios consejos conseguí lo que anhelaba. Aunque lo había mantenido en secreto hasta entonces, comunicar al banco mi afiliación a Comisiones Obreras por nómina dio un gran empujón. En dos o tres días empezó la remontada. Bankinter sabe cuándo no cuela, parecerá que no tiene importancia, pero a la hora de la verdad la ley y tus derechos pesan.

Hoy miro hacia atrás y lo que en su momento parecía un salto al vacío resultó ser la mejor decisión que he tomado en mi vida. No sólo soy plenamente feliz, sino que cumplo con mis obligaciones laborales y no he vuelto a trabajar gratis para el Espíritu Santo ni para la Madre Superiora, por cierto. Disfruto al máximo de mi tiempo libre y mi familia. Cobro lo que trabajo y evidentemente, toda esta mejoría ha hecho que hoy, y a pesar de la pandemia, pueda decir que tengo una salud de hierro.

No sé qué me deparará el futuro, pero venga lo que venga, crisis, EREs o amorticen los puestos que amorticen, creo en mí y sé que estoy en buenas manos... las de CCOO.

¿Y tú?

Título: REVISTA EL_ESPEJO: Sana y Salva

Opina sobre esta intervención: Tu mensaje se verá a pie de la misma.

Es el nombre que aparecerá firmando tu mensaje

Para opinar en nuestra web necesitamos saber que eres tú, solo utilizamos el usuario para darte acceso, no aparecerá en ningún otro sitio.

Puedes escribir caracteres.

Marca este campo si quieres que te avisemos cuando alguien conteste a tu intervención