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Gestores de personas - El_espejo 76

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   nº 76: junio 2007

  1. Despidos
  2. Media paga de agosto
  3. Cambio de imagen
  4. Crónicas de andar por casa
  5. A vueltas con los becarios
  6. De vuelta con los becarios
  7. Jornada de verano
  8. Motivo/ación
  9. Objetivos rentables pero no beneficiosos
  10. Gestores de personas
  11. Banca telefónica
  12. Elige el tuyo y vete
  13. Pensar en la marca
  14. Formación
  15. Puertas de caja
  16. Día internacional de la seguridad y la salud
  17. El atraco es un riesgo laboral
  18. Lipoatrofia semicircular
  19. Reunión con la dirección
  20. Transformación estratégica
  21. Mi trabajo es administrativo
  22. Carrera de subdirectores
  23. El regreso
  24. Convenio colectivo
  25. 2 rue de San Pedro

                       

La forma actual de trabajar, el reconocimiento casi exclusivo sólo de aquellas personas consideradas como triunfadores, porque sus resultados de ventas les acompañan, las presiones a las que el día a día nos somete, la credibilidad que estas "personas de éxito" suponen o desprenden, están haciendo que palabras tan usadas, como equipo o colaboradores, queden vacías de contenido, y que su solo uso produzca desconfianza y escepticismo. Todo ello crea un ambiente en el que las relaciones sociales son cada vez más complejas. Se producen comportamientos y situaciones que nos agobian, que sabemos que no son correctos, y que no denunciamos por un mal entendido sentido del compañerismo. Y ello provoca injusticias y sentimientos contradictorios.

Todos conocemos y sabemos, quienes son aquellos que ocasionan malestar, que crean tensiones y que, muchas veces, con su desprecio hacen que te sientas mal y que el empuje diario dependa exclusivamente de nuestro ánimo. En muchas ocasiones también lo saben nuestros jefes, pero como los que nos amargan son personas de éxito..., nos ponemos una venda en los ojos, y no lo vemos. Y siempre es mejor, matar al mensajero, considerarle como persona negativa y que no colabora con el equipo, pedirle paciencia y aguante, que adoptar medidas impopulares y mover "piezas intocables". Y seguramente, cada uno de nosotros, en cada uno de nuestros puestos y organizaciones, sabemos quiénes son cada una de estas personas:

Y para los jefes: Que si de verdad, las personas nos importaran, si de verdad quisiéramos crear equipo, si de verdad muchas de estas situaciones quisierais oirlas, si Gestión de Personas tuviese poder de actuación, si por una vez, os pusierais de parte del más débil, si por una vez les creyeseis y se tomaran medidas, hoy, muchos de estos "compañeros", no llevarían este título y no serían tampoco gestores de personas.

Elena Asensio