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REVISTA EL_ESPEJO: ¿Nos tocamos las narices? - Servicios CCOO. Grupo Bankinter

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¿Qué sentido tiene que para solicitar préstamos de empleado tenga que copiar a mi responsable? ¿Y si estoy pidiendo dinero por una situación personal difícil? ¿Por qué mi responsable tiene que saber si me separo/divorcio, si se me ha roto el coche o si me quiero comprar una estantería de IKEA?

EL ESPEJO

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REVISTA EL_ESPEJO: ¿Nos tocamos las narices?

Miguel Ángel Martínez

Recuerdo cómo, hace ya unos cuantos años, mi, por aquel entonces, director, cuando le presentaba el arqueo de caja para su firma, en ocasiones me comentaba: “ya he visto tu correo que mañana coges fiesta”. Ante mi interrogante, “¿fiesta?”, corregía rápidamente: “bueno, que coges horas sindicales”. Y es que hoy es el día que para no poca gente, los delegados sindicales somos unos individuos que, como la rémora del tiburón, nos aprovechamos de esta función para grosso modo tocarnos las narices o cualquier otra extremidad corporal con una u ambas manos. Vamos, unos jetas que vivimos del cuento, y que (por supuesto) no nos merecemos el sueldo que nos paga el pobrecito y sufrido Banco.

¿Somos así?

Dado que por algún lado tengo que empezar, lo haré por la normativa en vigor. Y en ese sentido, el artículo 68 del Estatuto de los Trabajadores determina para los representantes de los trabajadores un crédito de horas mensuales retribuidas para el ejercicio de sus funciones de representación. Y a mi juicio, aquí está el meollo de la cuestión, en las funciones que desarrolla un delegado.

La mayoría de la gente desconoce qué hace un delegado sindical, y lo único que percibe es que se ausenta durante un tiempo de su puesto de trabajo, sin saber el porqué o a dónde va o qué hace. Por ello no sabe si estamos de visita a una oficina o atendiendo discretamente a un trabajador fuera de su centro o revisando si la aplicación de los niveles laborales en la plantilla es correcta o no o reclamando un cambio de nivel de un subdirector o el kilometraje de una persona trasladada a más de 25km o aclarando dudas de todo tipo que se nos plantean (licencias, excedencias, vacaciones, reducción de jornada, etc.) o verificando si las medidas de prevención se están aplicando correctamente o distribuyendo información diversa a la plantilla o preparando una denuncia para presentar en la Inspección de Trabajo o escribiendo un artículo de opinión para el Espejo o... un sinfín de muchas más cosas...

De la misma manera que tengo claro que cualquier persona del Banco de visita comercial, no es un "aprovechategui", y que si no está en su puesto es porque está realmente trabajando; también he constatado y constato permanentemente que el colectivo de delegados sindicales de esta bendita Casa son un ejemplo de dedicación y entrega a su cometido. Dedicando en muchos casos más horas de las legalmente establecidas para ese cometido.

Y todo, para proteger y defender tus derechos.

Título: REVISTA EL_ESPEJO: ¿Nos tocamos las narices?

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