
Política de cookies
Este sitio usa cookies propias y de terceros para facilitar la navegación y obtener información de estadísticas de uso de nuestros visitantes. Puedes aceptar todas las cookies pulsando el botón 'Aceptar' o configurarlas o rechazar su uso pulsando el botón 'Configurar cookies'
Para más información consulta nuestra Política de cookies
Política de cookies
La Seccion Sindical del Grupo Bankinter informa que este sitio web usa cookies para
Informamos que contiene enlaces a sitios web de terceros con políticas de privacidad ajenas a la de esta Sección Sindical que podrá decidir si acepta o no cuando acceda a ellos.
A continuación encontrará información detallada sobre qué son las cookies, qué tipo de cookies utiliza este sitio web, cómo puede desactivarlas en su navegador y cómo bloquear específicamente la instalación de cookies de terceros.
¿Qué son las cookies?
Las cookies son archivos que los sitios web o las aplicaciones instalan en el navegador o en el dispositivo (smartphone, tablet o televisión conectada) de la persona usuaria durante su recorrido por las páginas del sitio o por la aplicación, y sirven para almacenar información sobre su visita.
El uso de cookies permite optimizar la navegación, adaptando la información y los servicios ofrecidos a los intereses de la persona usuaria, para proporcionarle una mejor experiencia siempre que visita el sitio web.
Tipología, finalidad y funcionamiento
Las cookies, en función de su permanencia, pueden dividirse en cookies de sesión o permanentes. Las primeras expiran cuando la persona usuaria cierra el navegador. Las segundas expiran cuando se cumple el objetivo para el que sirven (por ejemplo, para que la persona usuaria se mantenga identificada en el sitio web) o bien cuando se borran manualmente.
Adicionalmente, en función de su objetivo, las cookies utilizadas pueden clasificarse de la siguiente forma:
Para más información puedes consultar la guía sobre el uso de las cookies elaborada por la Agencia Española de Protección de Datos en https://www.aepd.es/sites/default/files/2020-07/guia-cookies.pdf
Cookies utilizadas en este sitio web
A continuación, se muestra una tabla con las cookies utilizadas en este sitio web
| Cookie | Tipología | Propósito |
|---|---|---|
| PHPSESSID, config, logbkco,... | Imprescindibles | Mantener la coherencia de la navegación, optimizar el rendimiento del sitio web y guardar la configuración de cookies seleccionada por el usuario. Mantener al usuario en la sesión activa. |
| Terceros* | Permitir la medición y análisis de la navegación en las páginas. Seleccionar tipo de navegación para distintos dispositivos. Utilizar el buscador integrado de Google y permitir la elección de idioma para la lectura de páginas web. | |
| Youtube | Terceros* | Visualizar videos de la plataforma, relacionados con temas sindicales, incrustados en la web. |
| Terceros* | Mostrar información incrustada de la red social Twitter. | |
| * Se corresponde con cookies gestionadas por terceros que permiten el seguimiento de la persona usuaria a través de webs de las que la Sección Sindical del Grupo Bankinter no es titular. Puede corresponderse con cookies donde se identifica a la persona usuaria de manera única y evidente. | ||
Deshabilitar el uso de cookies
La persona usuaria en el momento de iniciar la navegación de la web, configuró la preferencia de cookies.
Si en un momento posterior desea cambiarla, puede hacerlo a través de la configuración del navegador.
Todos los navegadores modernos permiten cambiar la configuración de cookies. Estos ajustes normalmente se encuentran en las Opciones o Preferencias del menú del navegador.
La persona usuaria podrá, en cualquier momento, deshabilitar el uso de cookies en este sitio web utilizando su navegador. Hay que tener en cuenta que la configuración de cada navegador es diferente. Puede consultar el botón de ayuda o bien visitar los siguientes enlaces de cada navegador donde le indicará como hacerlo: Internet Explorer, Edge, FireFox, Chrome, Safari
También existen otras herramientas de terceros, disponibles on-line, que permiten a la persona usuaria gestionar las cookies.
¿Qué ocurre al deshabilitar las cookies?
Algunas funcionalidades y servicios pueden quedar deshabilitados, tener un comportamiento diferente al esperado o incluso que se degrade notablemente la experiencia de navegación de la persona usuaria.
Actualización de la Política de cookies
La Sección Sindical del Grupo Bankinter puede modificar esta política de cookies en función de exigencias legislativas, reglamentarias, o con la finalidad de adaptar dicha política a las instrucciones dictadas por la Agencia Española de Protección de Datos, por ello se aconseja a la persona usuaria que la visite periódicamente.
Cuando se produzcan cambios significativos en esta política de cookies, se comunicará a través de la web.
Configuración de cookies
Desde aquí puede activar o desactivar las cookies que utilizamos en este sitio web, a excepción de las de técnicas, que son imprescindibles. Si no selecciona ninguna opción, equivale a rechazar todas las demás cookies.
Cookies técnicas y de sesión, estrictamente necesarias
Permiten mantener la coherencia de la navegación y optimizar el rendimiento del sitio web, son imprescindibles
Cookies de terceros
| Política de cookies | Configurar cookies |
| Configurar cookies |
| Política de cookies |


¿Quieres calcular el importe que te daría el banco por una salida negociada para tu prejubilación? Consulta para tu convenio:
PRÓXIMOS EVENTOS (PARA HOY): NÓMINA BANCA TELEFÓNICA - Si tu convenio es Contact Center a fin de mes tienes tu salario abonado en cuenta... +info





El pelota, el chivato o 'bocachancla', el juerguista cachondo que relata cada día sus aventuras nocturnas, el trepa a la espera de que tengas un fallo, la estrella invitada, el pusilánime al que tienes que sacarle el trabajo, el bromista sin gracia alguna… ¿Te suenan? Claro, trabajas con ellos.
Personalidades desquiciantes que –al margen de que a ti te hagan insufribles e interminables las jornadas...–, se convierten en la peor pesadilla de cualquier empresa. Los conocidos como “empleados tóxicos” son perjudiciales para la moral del resto de la plantilla y, a largo plazo, suponen unos costes y una pérdida de beneficios más dañinas para las compañías que las malas gestiones financieras y las pérdidas económicas. La joya de la corona, vaya.
¿Cómo acabar con ellos? ¿Tan sencillo como despedirlos? Antes, hay que detectarlos. Y no es tan sencillo. Al menos así lo asegura una reciente investigación realizada por el Harvard Business School según la cual este tipo de personalidades no son tan evidentes como cabría esperar y sus comportamientos dañan y mellan al resto del equipo sin apenas ser percibidos.
La contratación de este tipo de personas puede costar cerca de 11.500 euros que se invierten en el reemplazo de los trabajadores que se marchan.
Pero, ¿qué hacen para resultar tan destructivos? Para descubrirlo, Michael Housman y Dylan Minor, autores del estudio, analizaron el comportamiento de 50.000 empleados de 11 empresas para poder determinar el perfil y hábitos comunes de estas personas conocidas como “trabajadores tóxicos”. Ojo, porque están por todas partes.
Housman y Minor contaron con el apoyo de un software diseñado por expertos en psicología a través del cual pudieron cotejar los datos extraídos de los cuestionarios que hicieron a cada uno de los trabajadores –a los que se les preguntaba de todo, desde sus capacidades profesionales hasta sus actitudes con el resto del equipo– con datos aportados por las propias empresas entre los que se incluían informes de rendimiento, productividad o trato con clientes y empleados, las causas que les llevaron a su contratación o despido, y otras características más generales como el tipo de contrato, horario, tiempo en la empresa, edad o sexo. “Los investigadores fueron capaces de obtener una extraordinaria visión de la mente de un trabajador de hoy en día”, reconoce Ariana Eunjung 'The Washington Post'.
En un extremo del baremo de lo que podía considerarse persona tóxica estaban aquellos que simplemente eran molestos, y en el opuesto, los que utilizaban el acoso, la intimidación, el fraude, el robo e incluso la violencia en su lugar de trabajo. El objetivo no era otro que descubrir si los que estaban en el extremo más radical fueron despedidos por su comportamiento tóxico. Y los resultados no encajan exactamente con lo que se podría esperar.
Al contrario de lo que muchos piensan, no son personas vagas ni cargan de trabajo al resto para hacer menos. “De hecho, son increíblemente productivos, muy por encima del promedio del resto de trabajadores”, aseguraron. Según explican Housman y Minor, el hecho de que personas con una dudosa ética y moral aguanten en las empresas podría deberse a los resultados económicos que logran. “Son corruptos pero sobresalen por su rendimiento en el trabajo”, explican. Como consiguen que la empresa gane dinero, la compañía mira hacia otro lado cuando sobrepasan los límites legales. No son los primeros que demuestran que las personas con poca ética acaban triunfando. De hecho, incluso están más tiempo que los que trabajan sin saltarse ninguna norma ni buscan su beneficio personal.
Otra de las característica destacadas en el estudio, aunque algo más evidente, también resulta fundamental para poder identificarlos: tienen la autoestima por las nubes, se consideran mejor que los demás y son egoístas. Claro que, tal y como aseguraron los investigadores, ellos no son conscientes de que su actitud afecta al comportamiento del resto de la plantilla, que ve como cada día están más presionados a hacerlo todo en función de los estrictos horarios, formas de trabajo, preocupaciones y prioridades de los tóxicos. Acaban indudablemente sometidos al ritmo del tóxico, lo que termina con su creatividad, motivación y, a largo plazo, productividad. Resultan claramente agotadores para quienes les rodean.
Como cuando éramos adolescentes, nos dejamos llevar por lo que hacen los demás y nos sentimos presionados para copiar determinadas actitudes que vemos en los triunfadores: antes en el instituto, ahora en la empresa. Según el estudio, parece que este tipo de personas son capaces de influir en el resto de la plantilla conduciéndoles a trabajar de una forma tóxica. Como si de un virus se tratase, se va contagiando de unas personas a otras.
De hecho, los investigadores calculan que la contratación de este tipo de personas puede costar cerca de 12.500 dólares –unos 11.500 euros– como consecuencia de la necesidad de tener que reemplazar a otros trabajadores que deciden marcharse de la empresa porque no soportan su comportamiento.
Todo esto no quiere decir que las empresas en las que se cuela uno estén abocadas al fracaso: “Hay esperanza. Gestionando de una forma racional y sensata el entorno de los trabajadores, se puede reducir la toxicidad”, aseguraban los expertos.
La mejor manera de lidiar con estos trabajadores tóxicos es más sencilla de lo que parece. Reforzar el departamento de Recursos Humanos para que puedan diseñar programas y entrevistas de trabajo específicas para detectarlos, incluso cuando ya forman parte de la plantilla. Una medida quizás algo costosa al principio pero, a la larga, supondrá un ahorro importante en dinero y disgustos.