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Crónicas de andar por casa - El_espejo 73

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nº 73: septiembre 2006

  1. Fondo de pensiones
  2. Recintos de caja
  3. Elecciones sindicales
  4. Mis dudas
  5. Formación
  6. Las mejoras del convenio colectivo
  7. Crecimiento de plantilla, sí, pero cómo y dónde
  8. Conciliar empleo y familia - sueldo mental - igualdad de oportunidades
  9. Becarios en Madrid
  10. Conciliación vida personal y laboral
  11. Crónicas de andar por casa
  12. Fuera de juego
  13. Solos en la oficina
    sols a l'oficina
  14. Prejubilaciones
  15. Nuevo horario
  16. Avances
  17. Cuarto de paga
  18. Jornada de Banca Telefónica
  19. A los que dudan
  20. 2 rue de San Pedro

                       

En plena canícula, mientras muchos disfrutábamos de merecidas vacaciones y Galicia ardía como falla por San José. Bankinter decide rejuvenecerse, y lo hace por entregas. Jaime Echegoyen, publicaba el pasado 25 de julio un foro anunciando la puesta en marcha de la primera fase de un plan de renovación del equipo directivo del Banco. Primera fase, que ha supuesto las prejubilaciones de Honorio Jiménez del Valle, Juan María Hernández, Antonio Tierra, Ramón Doval, Pedro Fernández Maestre y Francisco Galdeano. Todos ellos con una gran experiencia y enorme responsabilidad en esta casa. Deseamos que disfruten de la mejor de las prejubilaciones y del merecido descanso ¿Qué pasará en la segunda fase y sucesivas si es qué las hubiera? Éste es un dilema que seguramente no se resolverá hasta pasado el 8 de septiembre, fecha en la que se harán efectivos los cambios. A pesar de la incertidumbre, entendemos que este proceso de renovación no puede, ni debe circunscribirse exclusivamente al Comité de Dirección. La renovación debe hacerse en profundidad y abarcar todas las áreas del Banco, porque el sector financiero está en continua evolución que unida al cambio tecnológico, obligan a un considerable y constante esfuerzo por adaptarse, es decir, un camino largo y duro en el que la preparación y el empuje tendrán un papel determinante. La renovación, debe sostenerse sobre todo en la formación y allí donde la edad y las características personales lo aconsejen, prejubilar, dejando de esa manera que aflore el Talento, que en muchas ocasiones permanece oculto tras la veteranía. Además, lo razonable cuando se hace una gran inversión cambiando el motor de la máquina, es adaptar el chasis para sacar el máximo rendimiento de las nuevas prestaciones del motor.

En lo que a Tres Cantos se refiere, los cambios organizativos afectan a todo el edificio. Personas pasa a depender de Pablo de Diego, nuevo director de Personas y Negocios, pero donde mayor incidencia tienen es Medios, cuya dirección asumirá Jesús Marquina el próximo 8 de septiembre.

Dentro de esta división, el Área de Operaciones quedará a cargo de Francisco Martínez y Sistemas pasará a ser responsabilidad de Raúl Burgos. Desde la aparición del Comité de Empresa, en diciembre de 1994, ésta será la tercera vez que la Dirección de Tres Cantos cambie. Es cierto que desde entonces las cosas han cambiado, pero quizá por eso, sea el momento de echar la vista atrás y relacionar la evolución del ambiente laboral y los gestores que la hicieron posible. El primer cambio significativo en este ámbito se produjo con Carlos Ruiz-Jarabo al frente del edificio, y consistió en el acuerdo de cambio de jornada que firmamos con la Dirección del Centro, por el que se suprimía el trabajo de los sábados y se adelantaba la salida de los viernes. La aparición de Fernando Azcona como sustituto de Domingo Navalmoral, supuso el cambio de talante y un importante esfuerzo por recuperar unas precarias relaciones laborales que la encuesta de clima laboral Konsac había saco a la luz. De hecho, bajo su gestión alcanzamos una serie de acuerdos como las compensaciones por trabajo en festivo o por ampliar la jornada en San Isidro. Pero el más significativo de los acuerdos de este período, fue la implantación del proyecto Lanzadera. Un proyecto de formación en las distintas áreas y productos del Banco para administrativos de Servicios Centrales, hasta entonces, los grandes olvidados de la formación, por el que un significativo número de empleados del área administrativa fueron compensados por realizar dichos cursos con un incremento salarial de 120.000 pts. (721,21 €) anuales, en concepto de retribución variable; concepto, que el tiempo, los trienios y las subidas de convenio, han ido menguando hasta desaparecer. En fin, un período fructífero lamentablemente ensombrecido por la promoción de una candidatura amarilla en las elecciones de 1998. En el último trimestre de 2002, la responsabilidad del Centro recayó sobre Honorio Jiménez, y lo que entonces se llamaba Intervención General pasó a ser responsabilidad de Francisco Galdeano, a quienes acompañaron otros mandos intermedios venidos principalmente de los edificios de Castellana y Alcobendas. Los recién llegados, no sé si por desconocimiento del edificio o por romper con todo lo anterior, cambiaron el nombre de los departamentos, y a cada departamento asignaron un color. Colores que acompañados de dados con el nombre de los distintos departamentos pasaron a formar parte de la decoración del edificio. Algo parecido pasó con los CA's, que estaban todos agrupados en la misma sala y bajo el mismo jefe, la nueva dirección, decidió disgregarlos, porque según parecía no eran operativos, para acabar volviendo a agruparlos pasados un par de años. En fin, un comienzo algo pintoresco. En otro orden de cosas. La gestión de Honorio Jiménez y su equipo ha mejorado la calidad de vida de los usuarios del edificio. El edificio ha sufrido una profunda mejora, se han abierto grandes ventanales, se ha permitido el uso y disfrute del jardín, en definitiva se ha buscado un mejor confort para los que aquí trabajamos, se ha creado el área de Medio Ambiente, se han puesto en marcha iniciativas para favorecer la conciliación de la vida familiar y laboral, entre las que se incluye dos negociaciones que llevamos a cabo con la empresa, el cambio de jornada que entrará en vigor en octubre y la conversión de las vacaciones en días hábiles realizado en el año 2004. Hasta aquí lo sucedido. A partir de ahora Pablo de Diego, Jesús Marquina, Raúl Burgos y Francisco Martínez, junto con el resto del equipo de dirección, tienen en sus manos el mejorar la calidad de vida de todos los que aquí trabajamos y sacar lo mejor de cada trabajador. Mientras nosotros, el Comité de Empresa, seguiremos abiertos a la negociación y al diálogo constructivo que sin duda nos llevará a hacer un Bankinter mucho mejor.

Nicolás del Real