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Crecimiento de plantilla, sí, pero cómo y dónde - El_espejo 73

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nº 73: septiembre 2006

  1. Fondo de pensiones
  2. Recintos de caja
  3. Elecciones sindicales
  4. Mis dudas
  5. Formación
  6. Las mejoras del convenio colectivo
  7. Crecimiento de plantilla, sí, pero cómo y dónde
  8. Conciliar empleo y familia - sueldo mental - igualdad de oportunidades
  9. Becarios en Madrid
  10. Conciliación vida personal y laboral
  11. Crónicas de andar por casa
  12. Fuera de juego
  13. Solos en la oficina
    sols a l'oficina
  14. Prejubilaciones
  15. Nuevo horario
  16. Avances
  17. Cuarto de paga
  18. Jornada de Banca Telefónica
  19. A los que dudan
  20. 2 rue de San Pedro

                       

CRECIMIENTO DE PLANTILLA, SÍ, PERO CÓMO Y DÓNDE

Mucho se habla y se comenta de cómo está creciendo la plantilla de Bankinter. Periódicamente, se nos muestran datos y gráficas de cómo ha crecido, y de cómo cada año el número de empleados es mayor.

Siendo este hecho cierto, también lo son las situaciones en las que se han encontrado diferentes oficinas de esta Organización por una evidente falta de plantilla en las mismas.

Estas situaciones, provocan que cuestionemos la distribución y el destino de los nuevos compañeros que entran en el Banco.

En el año transcurrido desde el 1 de julio de 2005 al 1 de julio de 2006, y que a fecha actual, permanezcan en Bankinter, se incorporaron 69 personas (en Barcelona y provincia).

De éstas, un 83,06% es de perfil comercial (mayoritariamente para centros de pymes) y sólo el 8,69% tiene un carácter más administrativo. Y sin embargo, este incremento, no ha beneficiado a las oficinas.

Con respecto a los centros más administrativos, CA, CHIP o CAPY.

1) Las personas nuevas que se incorporan a Bankinter, no conocen el Banco, ni la forma de organizar el trabajo, e incluso la articulación de los productos que han de vender. Carecen de una formación práctica en el día a día.

Ello, les hace especialmente dependientes del C.A. Sobre los compañeros del Centro Administrativo, recae en la mayoría de las circunstancias, la obligación de enseñarles las cuestiones prácticas (por ejemplo: dónde están las plantillas que se usan para dar el alta de un cedente, cómo se piden las pólizas, quiénes tramitan las incidencias o cómo se contabilizan los impuestos que no se pasan por Internet).

2) Un mayor número de empleados con finalidad básicamente comercial implica también, un aumento del negocio, mayor cantidad de operaciones, y por tanto, en la medida que todo se canaliza a través del C.A., mayor colapso de éste, más tiempo para resolución y tramitación de operaciones.

Para las oficinas, el perjuicio se concreta en que lo que antes teníamos en 24 h., ahora es en 48 h. (por ejemplo, pólizas), las operaciones de las personas físicas, en muchos casos son devueltas a la oficina, para que ella misma las tramite, o si no está la persona que se ocupa de una determinada cuestión, ésta queda aplazada hasta su vuelta.

Porque ni el CHIP, ni el CA, ni el CAPY, han visto incrementada su plantilla con personas que ayuden a paliar el aumento de trabajo que ha supuesto el crecimiento de la plantilla comercial.

Y es más, no sólo no crece el número de empleados destinados a estos trabajos y centros, sino que además, la carencia en la red de oficinas de personal con este perfil, ha llevado durante este verano, a tirar de los compañeros de estos departamentos para hacer las sustituciones estivales de oficinas, por ejemplo, la agencia 2, la agencia 8 y la agencia 20, entre otras.

Con respecto a la PLANTILLA VOLANTE,

Tampoco ésta se ha visto dotada de más empleados. Esta Organización sigue con una plantilla de cinco personas, de las que sólo tres permanecen constantes.

Cierto es, que este verano se han producido hechos muy desafortunados, y que es imposible tener plantilla para cubrir todos los imprevistos, pero lo que tampoco se puede hacer es un plan de sustituciones basado en cinco personas, cuando dos de ellas son empleados que están de baja.

La falta de organización en este aspecto, y la escasez de personal con conocimientos administrativos ha sido de tal magnitud durante este verano, que nos hemos encontrado con una auténtica rotación de personas que, entendemos, no ha favorecido en nada la calidad y la imagen del servicio.

Y así hemos visto becarios pasando de una a otra oficina para evitar que en las oficinas permaneciese una persona sola (tengamos en cuenta que a los directores no se les sustituye, por tanto, las vacaciones del mismo, implican la existencia única del subdirector en oficinas de dos empleados) y no olvidemos el riesgo que conlleva quedarse solo en un recinto cerrado al exterior como es una oficina bancaria.

También hemos asistido a las salidas del personal administrativo del CA, CHIP o CAPY, para realizar sustituciones.

Y hemos presenciado cómo Directores de Zona o de Operaciones han cubierto ausencias (ellos mismos) para evitar que permanecieran compañeros solos en las oficinas.

Con respecto a las PROPIAS OFICINAS,

Evidentemente tampoco podemos considerarlas beneficiadas por el incremento de plantilla, cuando a éstas sólo ha ido a parar un 20,2% de las nuevas contrataciones (un 15,71% de ellos han sido ejecutivos)

La carencia principal de empleados la está sufriendo la red de oficinas. Y la más preocupante es la que se refiere a la falta de empleados con carácter técnico o administrativo.

SOLUCIÓN

Somos conscientes de que ésta no pasa por incrementar la plantilla administrativa de las oficinas, pese a ser la más solicitada por cuantos conocemos el trabajo que se desarrolla en las mismas, y sufrimos los perjuicios que su carencia produce.

Pero sí podría consistir en la negociación de acuerdos con E.T.T., que implicara la existencia de una bolsa de trabajadores de este tipo, formados en Bankinter, y con conocimientos del mismo, a los que acudir de forma regular y que pueden suponer el refuerzo indispensable que hace falta en las oficinas en momentos puntuales o imprevistos.

También los becarios que están pasando por nuestras oficinas, y formados en las necesidades propias de cada una, y curtidos en el día a día, tendrían que ser la cantera que dotase de nuevos empleados a la red.

La tercera solución, pasaría por no desterrar de los planes de formación o de las carreras profesionales, o incluso añadir para todos aquellos que llevan mucho tiempo desempeñando una labor puramente comercial, una formación básica de carácter técnico, que permitiera realizar las labores del subdirector cada vez que éste se ausentase, y cuyo desconocimiento no fuese la excusa que marcara las diferencias para determinar si existe o no una sustitución.

Se trataría de una formación básica de carácter técnico para todos.

Elena Asensio